En la mesa de buenas prácticas sobre proyectos en escuelas rurales navarras, dirigida por Kristina Eraso Arregi, Coordinadora de la Red de Escuelas Rurales de Navarra – Nafarroako Landa Eskolaren Sarea, se han presentado diversas iniciativas que fortalecen el vínculo entre escuela y comunidad. Amaia Altuna Martínez, directora del colegio de Obanos, ha expuesto el proyecto de Aprendizaje y Servicio Conectando escuelas – Eskola konektatzen, que ha permitido al alumnado trabajar la movilidad sostenible y la conexión entre pueblos. Por su parte, Amaia Arregui Lasa y Ainhoa Gurpegui Jiménez, desde la escuela de Santacara, han compartido las experiencias del aula Ikasnova y su relación con el entorno, como la realización de un canal de TV, Karaberri Televisión, que ha hecho posible que localidad y escuela estén más interrelacionadas. Miguel Ibiricu Varona, alcalde de Santacara, ha hablado de la creación del Centro de Educación Infantil municipal de 0 a 3 años, aludiendo a la importancia de la oferta educativa como servicio básico ante el reto demográfico. El centro, estrenado en enero de 2025, tiene actualmente ocupadas 18 de las 22 plazas disponibles y ha generado 5 puestos de trabajo en territorio.
Por su parte, la alcaldesa de Beire, Mª Pilar Sánchez Ongay, ha compartido el reto que supone para el pueblo el atraer nuevas familias al municipio, una demanda especialmente acuciante ante el peligro de cierre de su escuela rural. El consistorio ha contado con el acompañamiento del Consorcio de Zona Media para trabajar en ello a través de un proyecto piloto. Cristina Bayona Pérez, coordinadora del Consorcio, ha expuesto este proyecto piloto de acogida y permanencia de población en zonas rurales en riesgo de despoblación. La iniciativa, ya en marcha, consiste en realizar una reflexión en clave local dinamizada por profesionales que marque las pautas a seguir. La experiencia podrá servir como aprendizaje para otras localidades en la misma circunstancia en el futuro. Después de la presentación de los proyectos, se ha abierto una ronda de preguntas, tocando retos a futuro relativos a pueblos pequeños y a sus centros escolares, en las que han resonando la necesidad de creación de vivienda o la atracción e integración de nuevas personas pobladoras.
Jugar a no olvidar
Mientras profesorado y ayuntamientos intercambiaban buenas prácticas e impresiones, el pueblo de Beire se ha convertido en un enorme tablero de juego colectivo, en el que el pueblo se ha visto amenazado por la “niebla del olvido”, que pone en peligro los 7 ecos del recuerdo. La misión de los distintos grupos de alumnado participante ha sido llevar los recuerdos al faro de la memoria, tras recogerlos de los puntos en los que se custodiaban por sus centinelas. Este juego, diseñado ad hoc y dirigido por las empresas Gedex y Mugitu aventura, ha fomentado la cohesión y reflexión del alumnado rural, valorando lo bueno de vivir en su pueblo.
El #RuralMood, también en la escuela
Este encuentro de escuelas ha sido uno de los eventos celebrados en el proyecto de cooperación interterritorial “Pueblos vivos, Pueblos activos”, pero no el único contexto en el que las escuelas han sido protagonistas. Sin ir más lejos, la directora de la escuela rural de Murillo el Fruto protagonizaba uno de los vídeos de la campaña Rural Mood. Esta campaña, centrada en desterrar estereotipos sobre el mundo rural, ha puesto en el centro a personas jóvenes que deciden quedarse, volver o ir a un pueblo de Navarra para desarrollar su proyecto de vida.