¿Cómo presentarías el Club de Jubilados de Santacara?
Es un bar que ofrece almuerzos, comidas, cenas, pintxos caseros variados, bebidas, combinados… Y, a pesar del nombre, ¡no vienen solo personas mayores! Mi bar es un lugar donde te puedes echar un café, tomar un almuerzo, es donde se reúne la gente de Santacara para contar sus batallitas entrañables, que me encantan. Es un lugar de reunión para todo el mundo, ¡una red social, pero de verdad!
¿Cuándo surge la idea de negocio?
El Ayuntamiento me lo había propuesto en alguna ocasión, pero estaba un poco reacia, porque la pandemia me cogió en plena gestión de otro bar del pueblo, el Casino. Estuve una temporada sin trabajar y finalmente decidí emprender en este nuevo local.
¿Por qué crees que este tipo de negocios son importantes para Santacara? ¿Qué crees que aporta?
Aquí no hay muchos lugares donde ir. Es un lugar de reunión para todas esas personas mayores que igual están solas y se juntan y están de cháchara toda la mañana. Son negocios muy necesarios en la zona, porque es el punto de encuentro de familias, asociaciones y la ciudadanía en general.
¿Cuáles son las diferentes inquietudes que tienes con el negocio?
Ahora mismo estoy trabajando de lo más cómoda, gracias a mi experiencia en hostelería y restauración.
¿Cómo te gestionas para poder llegar a todo?
El día a día no tengo un volumen excesivo de trabajo, porque el bar no se masifica entre semana, es bastante llevadero y con una clientela estable. En cambio, el fin de semana hay mucho más trabajo.
¿Qué novedades tienes desde que cogiste el bar?
Hay una mayor oferta. Por ejemplo, antes no se daban almuerzos y ahora sí, además de comidas, menú del día, fritos caseros… A veces, viene la Asociación de Mujeres de Santacara a hacer chocolatada, reuniones, se hacen catas de vino… Se han empezado a hacer muchas actividades desde que empecé a gestionarlo.
Cuéntanos quién es tu clientela potencial.
Durante la semana la clientela potencial son las personas mayores. Sin embargo, el fin de semana también viene mucha gente joven y de mediana edad y muchas familias con peques.
¿Cuál es tu propuesta de valor, tu diferenciación?
Es el único local que ofrece cenas los sábados en Santacara. Además, tengo una oferta de fritos caseros muy variada y ofrezco el local para hacer todo tipo de actividades. Hay una terraza muy alcahueta –se ríe– y en fiestas somos el balcón perfecto para el encierro.
¿Cuáles son para ti las claves para que el negocio vaya bien?
Constancia, ganas y disciplina. En mi caso, sobre todo hay que tener franjas horarias fijas, para que la clientela tenga claro a qué horas puede venir.
Qué habilidades destacarías que tiene que tener una buena emprendedora.
Constancia, ganas, iniciativa, actitud y arrojo: saber dejar de lado los miedos. Al principio tenía miedo porque el bar estaba un poco descuidado, y temía que la clientela no reaccionara bien al traspaso del negocio. Pero sí que han reaccionado muy bien, he tenido muy buena acogida y estoy muy agradecida.
¿Cómo se te asesoró desde el Consorcio?
Me tramitaron las “Subvenciones para la promoción del empleo autónomo” y el alta como autónoma en el RETA. Los servicios los valoro del 1 al 10, pues un 100. Estoy muy agradecida y me he sentido muy arropada en todo momento. Han estado muy pendientes de mí y lo agradezco un montón.
¿Dónde podemos encontrarte?
En la Cr. Aibar, Nº 67 de Santacara, también para reservas o consultas en el 695 52 55 16 y en el correo electrónico susana.v.1973@hotmail.com.