Zabal Vision: un nuevo emprendimiento en Valdorba
En el corazón de la Valdorba, el pueblo de Iratxeta cuenta con un nuevo emprendedor: Aitor Zabalza Balentzia. Ingeniero mecánico de formación y videógrafo de vocación y profesión. Tras 12 años trabajando como ingeniero, en 2025 apostó por un cambio profesional para dedicarse a la videografía, con el acompañamiento del Servicio de Apoyo al Emprendimiento del Consorcio.
Lo que ahora es su negocio comenzó como algo muy natural: Aitor grababa y editaba en su tiempo libre y en sus viajes y se dio cuenta de que cada vez le dedicaba más tiempo. Así surgió la idea de dedicarse exclusivamente a ello. Compró equipos profesionales, drones para ejecutar planos diferentes y fue formándose para grabar y editar de forma profesional hasta crear Zabal Vision, la que hoy es su empresa en Iratxeta (Valdorba).
Durante ese tiempo ha estado acompañado por el Servicio de Apoyo al Emprendimiento del Consorcio de Desarrollo de la Zona Media, un servicio público y gratuito subvencionado por el Servicio Navarro de Empleo – Nafar Lansare y que se presta a cualquier persona emprendedora en la Zona Media de Navarra. Aitor ha recibido apoyo en todo el proceso de emprendimiento, comenzando con el análisis de la viabilidad a través de la elaboración del plan de empresa hasta su culminación al darse de alta como autónomo. Además, el equipo de emprendimiento le ha asesorado en todas sus dudas y le ha ayudado a tramitar la subvención para la promoción del empleo autónomo y las Ayudas a la creación de empresas para actividades no agrarias en zonas rurales que apoya, entre otras, la creación de nuevas empresas y empleos en zonas rurales.
Aitor, ¿cómo empezaste con la grabación y edición de vídeos y cómo decidiste dedicarte exclusivamente a ello?
La atracción por las cámaras ha estado ahí desde que era pequeño, especialmente por el vídeo. Aunque cursé estudios de ingeniería y me dediqué a ello, en mi tiempo libre y en mis viajes siempre estaba grabando y editando. Al principio lo veía como un hobby, algo para guardar mis recuerdos personales, y nunca pensé que podría convertirse en mi sustento.
Pero llegó un momento en el que la idea de intentar vivir de lo que realmente me gustaba cobró mucha fuerza. Es un poco utópico aquello de «trabaja en tu hobby y no trabajarás nunca», pero la realidad es que, aunque se convierta en una obligación, realmente disfruto bastante más de mi día a día ahora que cuando estaba en la fábrica. Antes de dar el salto definitivo, invertí en equipo profesional y realicé trabajos semiprofesionales para probarme a mí mismo. La respuesta fue muy positiva, vi la oportunidad y, con el apoyo de mi entorno, decidí «tirarme a la piscina» y dedicarme a esto al 100%.
¿Qué clase de servicios ofreces? ¿Cómo definirías Zabal Vision?
Mi abanico de servicios es muy amplio: por un lado, cubro la parte social y artística, realizando reportajes de boda emotivos y videoclips musicales con una estética muy cuidada. Por otro lado, doy servicio al tejido empresarial e institucional, creando vídeos corporativos, contenido para redes, campañas para instituciones y colegios o cobertura de eventos.
Más allá del formato, defino mi servicio como una herramienta de narración. Me motiva especialmente involucrarme en la parte creativa: planificar el rodaje, generar el guion y contar una historia. Disfruto mucho de los proyectos con finalidad social o aquellos que buscan influir en el pensamiento colectivo y defender valores importantes.
¿Cuál dirías que es tu propuesta de valor o lo que hacen diferentes tus trabajos?
Creo que mi valor diferencial reside en la emoción. No me limito a registrar imágenes; busco captar la esencia de lo que está sucediendo y trasladar esa emoción a quien ve el vídeo. Ya sea en una boda, donde busco capturar la sensibilidad del momento, o en un vídeo corporativo donde hay que transmitir una idea, intento ser original en la narrativa para conectar de verdad con el espectador. El objetivo final es «tocar» a la persona que está al otro lado de la pantalla, que sienta algo al verlo. Esa capacidad de conexión emocional es lo que intento imprimir en cada trabajo.
Te diste de alta como autónomo en junio de 2025, ¿cómo ha sido la experiencia a lo largo de estos meses?
Sorprendentemente, el proceso de alta fue más sencillo de lo que esperaba, en gran parte gracias a la ayuda del Consorcio de la Zona Media. Para alguien que viene del trabajo por cuenta ajena, el mundo del emprendimiento y la burocracia puede imponer respeto y hacerte sentir perdido. El servicio del Consorcio fue un gusto: gratuito, cercano y eficaz. Sentirse acompañado y asesorado en temas de gestión y planificación del negocio cuando estás empezando es una ayuda fundamental que agradezco mucho.
¿Cuáles dirías que son las claves de la buena marcha de tu negocio?
Sin querer caer en tópicos, creo sinceramente que la clave es que me apasiona lo que hago. Cuando trabajas en proyectos que te emocionan y te levantas con ganas de crear, esa energía se nota en el resultado final. Hay una diferencia brutal entre hacer un trabajo por obligación y hacerlo por pasión; el cliente lo percibe y el producto final tiene otra calidad.
Echando la vista atrás y analizando tu trayectoria, ¿qué competencias clave crees que tiene que tener un buen emprendedor?
Lo principal son las ganas y tener una buena idea. Si tienes eso, el resto de competencias las vas adquiriendo por el camino. Al emprender te toca ser un «hombre orquesta»: haces de departamento de marketing, de financiero, de estratega y de productor.
Yo, por ejemplo, no sabía de marketing, pero hoy en día es vital tener presencia en redes y saber vender tu producto. La clave es la actitud de aprendizaje continuo. Hay muchas herramientas y mucha información disponible; hoy en día, formarse y reciclarse continuamente es casi obligatorio para ser competitivo, y como emprendedor, aún más.
.¿Qué tipo de clientela se pone en contacto contigo?
El vídeo es un medio de comunicación transversal y hoy en día es la herramienta más potente para transmitir mensajes. Por eso mi clientela es muy variada: desde particulares para bodas, hasta grupos de música, colegios para campañas de matriculación, empresas que quieren mostrar sus procesos o asociaciones que organizan eventos.
Me dirijo a cualquier entidad o persona que necesite dar visibilidad a sus ideas, bienes o valores. Estoy aquí para entender sus necesidades y proponer soluciones creativas que conecten con su público.
Vives en un pueblo de la Valdorba, ¿por qué crees que es importante que siga habiendo emprendimiento en el entorno rural? Y en concreto, ¿un negocio como el tuyo?
Es fundamental para que los pueblos sigan teniendo vida; los que somos de aquí valoramos mucho que las calles no se vacíen. Y en concreto, creo que un negocio como el mío es importante porque aporta diversidad. Rompe el mito de que en el entorno rural solo tienen cabida la agricultura o la ganadería. Gracias a la digitalización, se pueden ofrecer servicios creativos y tecnológicos de primer nivel. Esto facilita el anhelado ‘efecto de vuelta al pueblo’. Al eliminarse la barrera geográfica, la gente puede regresar o quedarse en el pueblo para teletrabajar. Con las herramientas adecuadas, el entorno rural tiene mucho futuro.
¿Dónde podemos encontrarte?
Actualmente, donde más activo estoy y donde mejor se puede ver mi portfolio es en Instagram, en la cuenta @zabalvision. También estoy trabajando en el desarrollo de mi página web para tener un escaparate más accesible y completo de mis servicios
¿Quieres emprender?
Pide cita en nuestro servicio público y gratuito de asesoramiento escribiendo a consorcio@navarramedia.org, llamando al 948740739 o por WhatsApp en el 619102447