El estudio de interiorismo Moatelier Studio es el fruto de la historia de emprendimiento de Marianela Ortega Algarra en Olite/Erriberri

Marianela Ortega Algarra es la olitense de 36 años que está al frente del proyecto Moatelier Studio. Después de estudiar arquitectura técnica en Pamplona y especializarse en interiorismo a través de un máster en Madrid, ha puesto en marcha su negocio tras un proceso largo de reflexión y preparación. Su motor es la creatividad, así que tras su experiencia laboral en el sector del interiorismo y la construcción, ha dado el paso de “volar sola y emprender”. Durante ese tiempo ha estado acompañada por el Servicio de Apoyo al Emprendimiento del Consorcio de Desarrollo de la Zona Media, un servicio público y gratuito subvencionado por el Servicio Navarro de Empleo – Nafar Lansare y que se presta a cualquier persona emprendedora en la Zona Media de Navarra.
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Marianela ha recibido apoyo en todo el proceso de emprendimiento, comenzando desde la elaboración del plan de empresa hasta la culminación de su negocio dándose de alta como autónoma. Además, el equipo de emprendimiento le ha asesorado en todas sus dudas y le ha ayudado a tramitar la ayuda de la Estrategia de Desarrollo Local Participativo 2023-27, que apoya, entre otras, la creación de nuevas empresas.
En Moatelier Studio Marianela desarrolla proyectos completos de interiorismo personalizados y “con mucha alma”. Realiza desde reformas integrales hasta pequeños espacios “en los que los detalles son los que marcan la diferencia”. La olitense tiene claro qué es lo que mejor sabe hacer: “En este campo es muy importante la empatía y la capacidad de materializar las ideas y la vida de la clientela”. 

Marianela Ortega Algarra: “Siento que cada espacio puede tener un alma diferente en consonancia con cada persona y no con una tendencia pasajera»

¿Cómo definirías tu estudio de interiorismo y cómo surge la idea?

Moatelier Studio surge de un proceso introspectivo que me empujó prácticamente sin darme cuenta al precipicio. Sentía que era capaz de algo más grande y la idea de apuntar alto me daba mucho vértigo, pero creo que los cambios siempre incomodan. Así que dejé mi puesto en la constructora y me puse a trabajar en el proyecto de la mano del Consorcio de la Zona Media. Por otra parte, también había observado la falta de mimo a la hora de realizar cualquier tipo de reforma debido al volumen de trabajo en el sector de la construcción y pensé que el estudio era una forma de fortalecer ese vacío y cubrir esa necesidad.

¿Qué te diferencia de otros estudios de interiorismo? 

Creo que mi punto fuerte es la transformación: la capacidad de materializar las ideas y plasmar en físico lo que aún no existe. Me gusta pensar que mi profesión entra cuando la persona no solo quiere una casa sino que busca un hogar. Sin desvirtuar al resto de estudios, por supuesto, creo que los pilares de mi trabajo son la originalidad y la capacidad de adaptación. En el mundo del interiorismo es muy común caer en las modas y desarrollar un patrón muy similar en todos los diseños (cosa que también genera marca), pero que yo precisamente es de lo que huyo. Siento que así cada espacio puede tener un alma diferente en consonancia con cada cliente y no con una tendencia pasajera.

A pesar de llevar pocos meses como empresaria, ¿cuáles dirías que son las claves de la buena marcha de tu estudio hasta ahora?

Creo que al margen de una buena gestión de redes sociales, que es mi vía principal de contacto con la clientela, me veo favorecida por el volumen de la demanda de trabajo en el sector y la necesidad de cuidar el diseño. También pienso que interviene el ritmo de la sociedad actual: vivimos con prisa y sin tiempo. Esta tendencia, en mi caso, favorece el auge del negocio, ya que la gente delega en mí gran parte de las decisiones que van a determinar la estructra y decoración de su casa. Otro factor importante es el rango de edad en el que me encuentro, ya que mi entorno más cercano ha comenzado a comprar o rehabilitar inmuebles y cuentan conmigo para crear su futuro hogar.

Hablando de factores importantes, ¿qué competencias clave crees que tiene que tener una buena emprendedora?

¡Podría enumerar una veintena! Creo que son fundamentales la capacidad de liderazgo, gestión, visión y dirección, también el ser capaz de motivar al equipo y la clientela. Considero que es muy importante cumplir con los plazos con disciplina, siendo capaz de tener la flexibilidad necesaria para adaptarse a los cambios o nuevas situaciones y perseverar a pesar de ellos. Dentro de mi sector destacaría la formación, empatía, creatividad y habilidades de comunicación, y como algo más general, el ir adquiriendo los aprendizajes necesarios para avanzar y tomar mejores decisiones. Por ejemplo, me parece importante la formación sobre temas financieros o mantenerme actualizada sobre el sector.

¿Qué tipo de clientela recibe el estudio Moatelier? ¿A quién te diriges?

El interiorismo es un servicio que la clientela elige por voluntad propia, es decir, no es algo imprescindible en el sector inmobiliario. Es cierto que tampoco es barato, por lo que mi clientela es de renta media – alta, aunque puedo adaptarme a cualquier tipo de situaciones. De momento la clientela es mi entorno más cercano: es la gente de mi generación la que ahora puede adquirir una vivienda y quiere darle forma a su manera.

¿Dónde podemos encontrarte?

El estudio está en Olite/Erriberri en la Rúa de la Solana, 1 bajo. Mi horario es flexible, así que lo mejor es contactar conmigo para concertar una cita sin compromiso por email en info@moatelierstudio.com o con un mensaje o llamada al 679713230. También uso Instagram, desde la cuenta @moatelier.studio, para acercar a clientela potencial mi trabajo.

Moatelier Studio

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