El 19 de diciembre de 2019 fue la fecha elegida por el Grupo de Acción Local de la Zona Media de Navarra para celebrar la tercera de las jornadas que, con el título Entidades Locales y Energía, viene desarrollando en los últimos años para el fomento de nuevas prácticas energéticas que buscan un cambio de modelo en pro de una mejora del bienestar ciudadano.
Precisamente con el título de “Políticas energéticas municipales por el bien común / Guztion onerako udalekoen politika energetikoak”, la tercera jornada centró el interés en distintas experiencias de gestión comunal y redes municipales desarrolladas en entidades locales de fuera de Navarra y se completó con un apartado de sostenibilidad e inclusión social donde se expuso un estudio sobre género y derecho a la vivienda y la experiencia de contratación sostenible e inclusiva llevada a cabo por el Consorcio de Desarrollo de la Zona Media.

Eficiencia energética y energías renovables en el mundo rural

La Associació de Micropobles de Catalunya es una asociación sin ánimo de lucro que defiende los intereses de las poblaciones menores de 500 habitantes en Cataluña y que ha puesto en marcha en los últimos años varias iniciativas en pro de la eficiencia energética en distintas localidades.
En representación de esta Asociación, María Crehuet Wennberg explicó cómo se han ido tomando, en la comarca catalana de El Ampordá, las decisiones que han permitido una importante  transformación en localidades donde se han implantado soluciones a la medida del vecindario.
María comenzó su exposición reflexionando sobre las incoherencias del aprovechamiento del espacio en el modelo energético tradicional y abogando por un gran acuerdo sobre los usos del territorio, que nos permita aprovechar las energías renovables. “Hay infinidad de ejemplos para un mejor aprovechamiento del espacio, como la colocación de placas en tejados y espacios públicos para la obtención de energía solar”.
Desde la perspectiva de las entidades locales pequeñas, la ponente destacó la importancia de trabajar coordinadamente hacia una nueva cultura que entienda la energía como un derecho, y no como una amenaza. “Estamos acabando con los recursos naturales porque hemos funcionado equivocadamente, más por intereses que por respeto a la naturaleza. Nos hemos movido en un sistema centralizado pero es posible hacerlo de otra manera, permitiendo que la energía sea a su vez fuente de riqueza para las poblaciones pequeñas y de toda la comarca”.
Así, María Crehuet ejemplificó con distintas iniciativas implementadas en zonas rurales y propuso un sistema distribuido donde cada municipio conozca sus necesidades y las posibilidades que ofrece su entorno, compartiendo además la energía sobrante.
“La energía es un bien común y universal, nunca debería ser un bien comercial”, defendió en su ponencia, para terminar con una idea que resume la dirección en la que trabajan desde esta asociación: “El futuro será colaborativo y ecológico o no será”.

 

Los recursos del mundo rural, nuevas oportunidades en economía circular 

También desde una experiencia catalana tuvo lugar la ponencia desarrollada por Anna Lluís Gavaldà, de la consultora Símbiosy.
Símbiosy es una empresa de consultoría/ingeniería especializada en economía circular, que pone a disposición de industrias y entidades locales las herramientas, metodología y conocimiento para desarrollar estrategias de simbiosis industrial.
Estas estrategias permiten a las empresas solucionar ineficiencias en el tratamiento de los recursos y la energía que no utilizan internamente para generar negocio con los recursos inservibles (residuos), recursos perdidos (calor),  recursos compatibles (almacenes, logística) o recursos no utilizados (como el agua de lluvia).
En la presentación de su ponencia, Anna disertó sobre la necesidad de buscar soluciones ante la crisis que presenta un mundo, que sufre un crecimiento exponencial de la población (y al mismo tiempo presenta mucho territorio  vacío) y se encuentra altamente tecnificado; donde el agotamiento de los recursos obliga a buscar la máxima eficiencia de uso.

Gestión del comunal y cultura energética

Tras el turno de preguntas y debate suscitado tras la primera parte de la jornada fue el turno de la puesta en común de la esperiencia del Ayuntamiento de Asparrena, que ha hecho una apuesta clara por el aprovechamiento de los recursos naturales y la eficiencia energética es el ayuntamiento de Asparrena, en la provincia de Álava, formado por 10 concejos -con Araia a la cabeza- que engloban una población de unas 1.600 personas.
Su alcaldesa, Txelo Auzmendi Jiménez participó en la jornada sobre energía para explicar las distintas medidas adoptadas por la entidad desde 2002.

Derecho a la vivienda y pobreza energética con perspectiva de género

La jornada sobre energía contó con un apartado específico sobre sostenibilidad e inclusión social, con la presentación de un estudio aportado por Maite Arrondo Segovia, consultora en redes y proyectos de innovación en políticas de
vivienda, en torno al derecho a la vivienda vinculado al género, y a su vez relacionado con el acceso a la energía.
En primer lugar, la ponente destacó la importancia de incorporar la perspectiva de género en las políticas de vivienda y en los planes urbanísticos de las ciudades y municipios. El siguiente punto de la ponencia se centró en los principios del urbanismo de género, para exponer la necesidad de incorporar criterios de género que ya existían.

Contratación sostenible e inclusiva

La coordinadora del Consorcio de Desarrollo de la Zona Media, Cristina Bayona, puso el punto final a la jornada con la exposición del modelo de trabajo de su Estrategia de Desarollo Rural local Participada que tiene muy en cuenta la perspectiva de género. De hecho, el desarrollo igualitario es seña de identidad de una entidad que, a la hora de elaborar su estrategia, en el año 2015, marcó como objetivo el trabajar en el avance en igualdad en toda la zona de influencia. Para desarrollar esta estrategia se realizó un estudio que permitió conocer la situación e identificar prioridades que se condensaron en 5 objetivos: promover la gobernanza, trabajar por la sostenibilidad ambiental, promover la igualdad de mujeres y hombres, incrementar la calidad de vida y generar actividad económica y empleo en la zona.
En la valoración intermedia de la estrategia realizada en 2018, se suman además otros dos objetivos como son contribuir al empoderamiento de las mujeres rurales y generar recursos para una corresponsabilidad responsable. Cristina destacó en su intervención la importancia de contar con un apoyo político expreso “la lógica de la la igualdad de oportunidades tiene que ver con una intervención pública intencionada”.
La realización del proyecto de energía en el que se encuadra la jornada es un claro ejemplo de la forma de trabajar de la entidad, que incorporó los criterios marcados por ley respecto a la igualdad de género en la licitación de la asistencia técnica. En definitiva, las claves que han servido para desarrollar esta forma de trabajar se resumen, según señalaban desde la entidad, en “voluntad política, profesionalización del equipo técnico y capacitación del territorio a través de la información y sensibilización”.

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